“Últimamente me he cruzado con personas que están predispuestas a ser felices. Sinceramente no sé cómo tratarlas, me complican, digamos, me anulan, de algún modo me anulan. Y no es que quiera que lo hagan, simplemente pasan sobre mí, y mi derrota, recordándome que estoy en los días después de la catástrofe. Donde toda la posibilidad de un destino está devastada. Pero ellos, pasan, no están aquí, por suerte.”*
(Fuente: voltronofawesomeness.com, vía onelikeyou)
“—¿Usted cree? —pregunté. —Las leyes, después de todo, rigen todos los fenómenos que se producen sobre la faz de la tierra. Un mundo donde el Yin es el Yin y el Yan es el Yan. Un mundo donde yo soy yo y él es él. «Yo soy yo, él es él, atardecer de otoño.» Pero tú no perteneces a este mundo. Tu sitio está encima o debajo.
—¿Qué es mejor, encima o debajo? —pregunté por simple curiosidad.
—No se trata de si es mejor o peor —dijo el señor Honda. Carraspeó y lanzó un esputo en un pañuelo de papel. Después de mirarlo unos instantes, arrugó el papel y lo hechó a la papelera—. No es el tipo de cosas en que pueda decirse qué es lo mejor y qué lo peor. No se debe oponer resistencia a la corriente: hay que ir hacia arriba cuando hay que ir hacia arriba, y hacia abajo cuando hay que ir hacia abajo. Cuando debas ir hacia arriba, busca la torre más alta y sube hacia la cúspide. Cuando debas ir hacia abajo, busca el pozo más profundo y desciende hasta el fondo. Cuando no haya corriente, quédate inmóvil. Si te opones a la corriente, todo se seca. Si todo se seca, el mundo se ve envuelto en las tinieblas. «Yo soy yo, él es yo, atardecer de otoño». Cuando renuncias a mí, yo existo. (…) Ya lo ves, cuando hay que quedarse quieto, es mejor quedarse quieto.
Tomó un pañuelo de papel, se sonó los mocos, arrugó el papel y lo tiró.
—Es duro esperar a que salga la corriente. Pero cuando se tiene que esperar, se tiene que esperar. Mientras tanto es mejor hacer como que se ha muerto uno.
—¿O sea que ahora es mejor que esté muerto? -pregunté.
—¿qué?
—¿O SEA QUE DURANTE UN TIEMPO ES MEJOR QUE ESTÉ MUERTO?
—Exactamente —dijo—. Sólo muriendo flotas sobre la corriente, en Nomohan.
“I can’t change anything. There is no possibility that we can change anything with our artistic work. We do our work because we are making art, and because we believe art should be something, something that follows reality. But I don’t believe in the possibility of change.”
“No puedo cambiar nada. No hay ninguna posibilidad de que podemos cambiar algo con nuestro trabajo artístico. Hacemos nuestro trabajo porque estamos haciendo arte, y porque creemos que el arte debe ser algo, algo que sigue a la realidad. Pero yo no creo en la posibilidad de cambio. “